Logotipo
El logotipo se fundamenta en la dualidad de la palabra "Surco" como huella física y cultural: une el trazo grabado en el vinilo con el surco de la tierra y las acequias de la vid mendocina. Esta identidad se aleja deliberadamente de la estética fría y rígida del techno para proponer una visión orgánica, vinculada a la materia, al territorio y a la acción humana sobre un soporte físico. La elección de una tipografía serif conecta con lo analógico y lo tradicional, remitiendo al universo del vinilo, la impresión y los sistemas gráficos previos a lo digital. La itálica introduce movimiento y ritmo, evocando el cuerpo en acción, el baile y el fluir continuo del sonido. El uso de minúsculas refuerza esta idea desde lo expresivo: una marca cercana y accesible, algo dicho sin gritar, más parecido a un susurro que a una declaración. El logotipo fue trabajado desde una lógica manual y luego vectorizado, conservando tensiones e irregularidades que refuerzan su carácter orgánico. No funciona como un sello rígido, sino como una marca viva, atravesada por el gesto y por el tiempo.



















